jueves, 30 de mayo de 2013

Talón de Aquiles de los Superdotación Intelectual

Síndrome de Disincronía



El síndrome de Disincronía es la falta de madurez intelectual, social y emocional. Bien es sabido que las personas superdotadas intelectualmente se enfrentan en muchos casos a una serie de dificultades vitales que les afectan día a día y con más intensidad en los primeros años.

Tales problemas, con gran frecuencia subestimados, encuentran fundamento en las peculiares pautas del desarrollo mental superior y, sobre todo, en la adecuación -o falta de adecuación- entre esos procesos de crecimiento y otros factores, ya sean propios o externos. La realidad es que el desarrollo de las diversas facultades humanas no se da al mismo tiempo. 

Este síndrome fue descrito por el psicólogo Jean-Charles Terrassier en el año 1994,dividido de la siguiente manera:

Disincronía interna
Es aquella donde hay una parte que sobresale por lo poco desarrollada.
• Disincronía social – timidez
Los niños más dotados aprender a leer con gran precocidad, sin embargo, pueden tener problemas con quienes le enseñan e incluso sus compañeros. Es difícil coordinar si es que solo son retraidos o verdaderamente presentan una inmadurez social; cosa imposible de distinguir hasta aprox. los 4 – 5 años
• Disincronía del lenguaje – razonamiento
Los niños superdotados con frecuencia desarrollan antes de la habilidad para razonar, para ser más abstracta que para hablar y comunicarse lo que los frustra enormemente.
Por lo tanto, en sus primeras etapas, estos niños pueden tener dificultades para expresar su propio razonamiento, al no haber adquirido un conocimiento del lenguaje de acuerdo con las ideas que quieren expresar.
• Disincronía emocional – intelectual
Las capacidades intelectuales pueden provocar una gran angustia en el niño superdotado, porque todavía es emocionalmente inmaduro.
No se debe caer en el error de considerar el niño dotado, como si se tratara de un adulto que pueda valerse por sí mismo, porque a pesar de que son intelectualmente superiores a una edad, en nivel emocional están a la par con otros niños, uniéndose a ellos en sus problemas particulares.

Asincronía social
Afecta a las relaciones del niño superdotado con los compañeros, la familia y el mundo que le rodea.
• Asincronía Escolar
El desarrollo mental es más que el resto de la clase. Obligado a llevar un ritmo de los estudios se aburre en clase y desarrollar estrategias tan necesarias para no hacerlo. Como resultado, igual se verá frustrado, pero sigue gozando de gran capacidad y aun puede adquirir los hábitos necesarios para un mejor desempeño como estudiante en el futuro.
• Asincronía Familiar
Los padres son los primeros en percibir la precocidad de sus hijos, y a veces no están preparados para responder a sus preguntas. Esto puede causar una gran angustia en los superdotados; por lo que tiende a tomarse una decisión drástica; contentarlo con lo que ya sabe y que no busque más respuestas, que excuse su curiosidad, o la búsqueda del conocimiento fuera de la familia.


Inteligencia Emocional-Psicólogo Daniel Goleman

Para ampliar un poco sobre inteligencia emocional se presenta a continuación un video en donde el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, quien adquirió fama mundial a partir de la publicación de su libro Emotional Intelligence en 1995, trata sobre el tema.



Inteligencia Emocional

Hoy trataremos el tema de Inteligencia Emocional

¿QUÉ ES INTELIGENCIA EMOCIONAL?


La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. El término fue popularizado por Daniel Goleman, con su célebre libro: Emotional Intelligence, publicado en 1995. Goleman estima que la inteligencia emocional se puede organizar en cinco capacidades:
1-conocer las emociones y sentimientos propios,
2-manejarlos,
3-reconocerlos,
4-crear la propia motivación, y
5-gestionar las relaciones.









COMPONENTES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

1. Autoconciencia emocional. El conocimiento de las propias emociones aportará una mayor comprensión de las causas de nuestros sentimientos, un reconocimiento de las diferencias existentes entre los sentimientos y las acciones. El conocimiento de uno mismo constituye la piedra angular de la I.E.

2. Control de las emociones. La capacidad para controlar nuestras emociones es una habilidad básica que nos permite controlar nuestros sentimientos y adecuarlos al momento. Aporta a su vez una mayor tolerancia a la frustración y un mejor manejo de la ira, una mayor capacidad para expresar el enfado de una manera adecuada, sin necesidad de llegar a las agresiones verbales o a las peleas físicas; aporta sentimientos más positivos con respecto a uno mismo y hacia los demás, un mejor control de estrés una menor sensación de aislamiento y de ansiedad social.

3. Aprovechamiento productivo de las emociones. La capacidad de motivarse a uno mismo, el control de la vida emocional, puede resultar esencial para alentar y mantener la atención, la motivación y la creatividad. Aporta una mayor responsabilidad, capacidad de concentración y autocontrol y menor impulsividad.



4. Empatía. Es el reconocimiento y la comprensión de las emociones ajenas, la capacidad para poder sintonizar con las señales sociales sutiles que indican qué necesitan o qué quieren los demás, aporta la capacidad de asumir el punto de vista de otra persona, una mayor sensibilidad hacia los sentimientos de los demás y una mayor capacidad de escucha.

5. Dirigir las relaciones. El control de las relaciones es una habilidad que presupone relacionarnos adecuadamente con las emociones ajenas. Que tengamos un trato satisfactorio con los demás depende entre otras cosas, de nuestra capacidad de crear y cultivar las relaciones, de reconocer los conflictos y solucionarlos, de encontrar el tono adecuado y de percibir los estados de ánimo del interlocutor.

Salovey y Mayer (1990) defienden la tesis de que estas cinco cualidades emocionales pueden aprenderse y desarrollarse. Primeramente, esto se consigue mediante el esfuerzo por percibir de manera consciente las propias emociones y las de los demás.